La Corte Suprema de Brasil rechazó nuevamente un pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa del ex presidente Jair Bolsonaro, quien permanece privado de su libertad tras ser condenado por intento de golpe de Estado. La decisión judicial fue dada a conocer este jueves, luego de que los abogados del ex mandatario solicitaran el beneficio por razones de salud, en el marco de una internación que se extendió por más de una semana.
Bolsonaro se encuentra hospitalizado desde el 24 de diciembre en un centro médico privado de Brasilia, donde fue sometido a una cirugía por hernias inguinales y a otros procedimientos destinados a tratar recurrentes crisis de hipo. A partir de ese cuadro clínico, su defensa insistió con un pedido de carácter “humanitario” para que se le conceda la prisión domiciliaria, una alternativa que ya había sido rechazada en ocasiones anteriores.
El máximo tribunal brasileño sostuvo que no existen fundamentos suficientes para modificar el régimen de detención del ex presidente, quien cumple una condena de 27 años de prisión por haber participado en un plan destinado a desconocer el resultado de las elecciones presidenciales de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva. De este modo, una vez que reciba el alta médica, Bolsonaro deberá regresar a la celda de la Policía Federal donde permanece detenido desde fines de noviembre, en la sede de la Superintendencia del organismo en Brasilia.
En paralelo a la resolución judicial, el equipo médico que atiende al ex mandatario brindó detalles sobre su evolución clínica. Este miércoles, los profesionales anunciaron que Bolsonaro estaba en condiciones de recibir el alta hospitalaria este jueves, luego de ocho días de internación y tras haber atravesado cuatro procedimientos quirúrgicos distintos.
El cirujano Claudio Birolini, jefe del equipo médico, explicó en conferencia de prensa que los últimos exámenes arrojaron resultados favorables. “Hoy no tuvo picos de hipertensión y se encuentra mucho más estable. La previsión es darle el alta mañana”, señaló. Según precisó, tanto la operación para corregir las hernias inguinales como las intervenciones para bloquear los nervios frénicos del diafragma se desarrollaron de acuerdo con lo previsto y sin complicaciones postoperatorias.
Por su parte, el médico Brasil Caiado indicó que las crisis de hipo mostraron una mejoría en las últimas horas, lo que atribuyó a la efectividad de la medicación aplicada. “La evolución en este tipo de casos suele ser más lenta, pero en 24 horas tuvimos una respuesta positiva y estamos confiados”, afirmó. No obstante, reconoció que el problema no quedó completamente resuelto y que el tratamiento continuará con medicamentos y otras alternativas, como sesiones de fonoaudiología.
Los especialistas también confirmaron que Bolsonaro presentó episodios de hipertensión durante los primeros días de internación, los cuales fueron controlados con medicación y no volvieron a registrarse desde el martes. Además, una endoscopia realizada recientemente ratificó diagnósticos previos de gastritis y esofagitis erosiva, condiciones que, según los médicos, podrían estar vinculadas al origen de las crisis de hipo.
En ese contexto, el equipo de salud admitió que el estado anímico del ex presidente y las condiciones de su detención influyeron en el agravamiento del cuadro general, motivo por el cual se decidió recetarle un antidepresivo. “Esperamos que ese tratamiento comience a hacer efecto en los próximos días”, señaló Caiado.
Tras el alta, los médicos continuarán con un seguimiento periódico del estado de salud de Bolsonaro, con visitas programadas a la sede policial donde cumple su condena. “No son las condiciones ideales, pero es lo que podemos hacer”, expresó Birolini, al confirmar que cuentan con autorización de la Corte Suprema para asistirlo cuando sea necesario.
FUENTE: Infobae.

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