Eduardo Goldfarb, experto en la industria tealera y responsable de Valmitran, analizó el estado actual del mercado del té a nivel global y sus implicaciones para Argentina. Goldfarb destacó la influencia de factores como la oferta y la demanda en la dinámica de precios del té a nivel mundial.
Según Goldfarb, «Argentina es un productor muy pequeño en
relación al resto, solo producimos alrededor del 2% de la producción de té
mundial, lo cual no nos convierte en jugadores que podamos influir en los
precios generales». Sin embargo, señaló que el cambio climático ha favorecido a
los países productores este año. Misiones, a diferencia de años anteriores
caracterizados por sequías y bajos rendimientos, tuvo una destacada producción
de té.
Golfard identificó a Kenia como un actor clave en el mercado
del té, ya que históricamente ha sido un país con una alta producción y
exportación de té de alta calidad. «Kenia ha tenido una superproducción al
punto tal que sus precios, usualmente bastante elevados, han comenzado a bajar
de una manera increíble, impresionante, y esto afecta a todo el mercado en
general. Este es uno de los principales motivos de que haya mucho té en el
mundo y sin vender», afirmó.
En cuanto a las compras de té misionero por parte de Estados
Unidos, Goldfarb explicó que las empresas estadounidenses no compran
directamente a Kenia, pero suelen tomar provisiones de otros mercados. «El año pasado,
se suponía que habría escasez de té en Argentina, por lo que tomaron
provisiones de otros mercados». Este año Argentina tuvo una producción
excepcional, pero las empresas se encuentran con un exceso de té en sus
almacenes.
Sobre el impacto en los productores locales, Goldfarb expresó
su preocupación, especialmente por aquellos productores que no pueden cosechar
todo su té debido a decisiones de manejo inadecuadas. Además, instó a los
productores a cortar las partes más jóvenes de la planta de té, conocidas como
el «brote pequeño», para aumentar la eficiencia en las fábricas de
procesamiento y lograr más disponibilidad de té para la venta.
Goldfarb se refirió al papel del gobierno provincial y
reconoció los esfuerzos realizados para apoyar a la industria, pero señaló
limitaciones a nivel nacional. «El estado provincial hace lo que puede y nos
ayuda con los pesticidas, pero no hay demasiadas herramientas nuevas a nivel
nacional», finalizó.
La Federación propone medidas que alivien al sector. Recomienda mayor control de calidad y difusión de los beneficios del producto, hasta vender subproducto a Brasil.
Fabián Labán, referente del sector tealero, marcó que, pese a una campaña ordenada y con precios que se están cumpliendo, la realidad económica impulsada por la “motosierra” golpea con fuerza a las chacras.
A pocos días de que el Gobierno nacional cubriera finalmente la presidencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tras casi dos años de acefalía, una sorpresiva ola de despidos sacudió al organismo. Este martes, penúltimo día del año, se confirmaron al menos 20 cesantías que impactaron principalmente en el área de Fiscalización y, en menor medida, en los sectores de Registro y Prensa, generando un fuerte rechazo por parte de productores yerbateros del norte de Misiones.
La Provincia expresó la preocupación por la falta de respuestas respecto de los Programas Operativos Anuales y de los recursos correspondientes al 20% del FET.
La convocatoria es en San Vicente y la invitación también llegó a legisladores y funcionarios del Ministerio del Agro. Con precios por debajo de los costos, pagos diferidos que muchas veces se incumplen y un Inym sin facultades para intervenir, el sector afronta “un momento muy complejo con baja rentabilidad. Algunos han recurrido a vender sus chacras”, denuncian. Mañana determinarán si iniciarán la zafriña.